jueves, 31 de diciembre de 2015

Feliz Nochevieja

 
¡¡Hola a todos!!
        Aunque mi intención era volver mañana para felicitaros el año Nuevo, no he querido dejar de aparecer hoy, aunque sea durante unos instantes (o mejor, durante unas líneas) para desearos una fabulosa noche de Fin de Año.
       Durante la tarde del 31 de diciembre solía hacer un repaso del año que iba a dejar atrás, y también una lista de propósitos para el entrante, pero hace ya tiempo que dejé esta "tradición" que me traía más estrés que otra cosa. Ahora si miro hacia atrás es para alegrarme de lo malo que se ha quedado por el camino, acordarme de lo bueno que aún me acompaña y procurar aprender de mis errores.
     En cuanto a propósitos, sólo uno: intentar disfrutar de cada momento, valorar lo que de bueno pueda tener cada instante de mi vida... y no es poco.
     Espero de corazón seguir contando con vuestras visitas a lo largo del 2016, seguir leyendo vuestras historias y compartiendo vuestros "mundos".
        ¡¡¡Feliz Nochevieja 2015!!!
 
 






jueves, 24 de diciembre de 2015

Villancico para deciros "hasta pronto"


Hola, queridos amig@s de este “mundo alternativo y paralelo”:
Como ya están aquí las fiestas voy a tomarme unos días de vacaciones, espero regresar con las  pilas cargadas y muchas entradas nuevas para compartir. De todas formas, cada vez que pueda me pasaré por aquí para seguir al tanto de todos vosotros. Veremos si lo consigo, lo de no colgar más entradas, porque estoy tan enganchada que me cuesta mucho deciros "hasta luego". No os imagináis el esfuerzo que supone para mi poner este post.
Quiero despedirme hasta “el año que viene” con un poema, un villancico que escribí hace unos años. Espero que os guste, es mi forma de desearos una maravillosa Navidad, unas fiestas llenas de alegría y un año 2016 lleno de sueños hechos realidad.
 
Villancico                                                                          
 

Una tranquila tarde 
-allá en Judea-
una mujer encinta
llegó a la aldea.
Su esposo le acompaña
-buscan cobijo-,
un lugar donde pueda
nacer su hijo.

En un humilde establo
se han refugiado,
y la Virgen María
ya está de parto.
Esta llegando al mundo
el Niño Dios,
-el que viene a traernos
la salvación-.
 
La Virgen ya descansa;
junto a su pecho
reposa, dulcemente,
el Rey del Cielo.
San José los contempla-
con devoción-;
María canta a su Hijo
esta canción:

“Duerme, Niño Divino
duerme mi sol,
cierra ya esos ojitos
tan llenos de Amor;
deja que te adormezca,
no tengas miedo,
siempre estaré contigo,  
duerme, mi cielo”.          
 
Es ya de madrugada
-va haciendo frío-,
la noche está cerrada,
-ya llora el Niño-.
José busca una manta
para cubrirle,
y María le canta:
-Jesús sonríe-.
 
“Duerme, Niño Divino
duerme mi sol,
cierra ya esos ojitos
tan llenos de Amor;
No llores más, Hijito,
si tienes frío,
en mi tendrás tu casa   
y en mi alma abrigo”

“Duerme, Niño Divino
duerme mi sol,
cierra ya esos ojitos
tan llenos de Amor;
Deja que te adormezca
con mis promesas
de paz y de alegría       
esta Nochebuena”. 
 
     
FELIZ NAVIDAD A TODOS. MILES DE BESOS DESDE "LA VOZ DE LAS OLAS"
VOLVERÉ CON VOSOTROS EL DÍA 1... ¡¡¡HASTA EL AÑO QUE VIENE!!!

 

miércoles, 23 de diciembre de 2015

Instantes eternos


Esta mañana, cuando iba a darle al botón de subir en el ascensor, alguien se me ha adelantado y nos ha llevado a Fibi y a mí hasta el primero. Era uno de los obreros que están arreglando (¡AÚN!) la fachada de mi bloque de apartamentos.
Nos hemos saludado muy cordialmente, he preguntado a qué piso se dirigía y he pulsado el botón del 8º pues íbamos al mismo. ¿Qué creéis que puede tardar un ascensor en subir siete plantas? Tendría que cronometrar lo que tarda el mío, pero hoy se me han hecho eternos los segundos que le ha llevado recorrerlas. Os aseguro que me ha dado para pensar muchísimo (y muy deprisa):
“¿Y qué le digo yo a éste? ¿Lo bien que está quedando todo? (mentira) ¿lo poquito que están tardando? (mentira cochina) ¿le hablo del tiempo, en plan “parece que el verano no quiere irse”? (perogrullada al canto)”.
 Seguía pensando en algo ocurrente que decir cuando me he fijado en él: tenía los ojos clavados en la puerta, observándola con una atención desmesurada, como si con la mirada fuese a conseguir que el ascensor subiera más deprisa. ¡¡Debían dolerle las retinas!! También me he fijado en Fibi, que le observaba con la misma atención con la que él estudiaba la puerta… y me he dado cuenta en que yo los escudriñaba a ambos con idéntica curiosidad… y en ese instante es cuando me ha entrado la risa floja. Al llegar al 8º el pobre hombre se ha apartado para dejarme pasar. Creo que, por la cara que ha puesto (no tenía precio) a partir de mañana, subirá por las escaleras.

martes, 22 de diciembre de 2015

Mis películas navideñas


Lista de las veinte mejores películas navideñas de todos los tiempos

Llevo un par de semanas de maratón de películas navideñas. Me encantan, todas ellas me dejan con una sonrisa en los labios. Hay algunas que no tienen demasiado que ver con la navidad, pero que me gusta ver en estas fechas. Os voy a contar hoy las pelis que más disfruto, una pequeña lista de las veinte películas navideñas que más me gustan:

1- ¡Que bello es vivir!  - La película navideña por antonomasia. ¿Quién no conoce a George Bailey y su historia? A George (James Stewart, uno de mis actores favoritos) se le concede un don: contemplar cómo hubiera sido la vida de los que le rodean si él no hubiera existido, ayudado por Clarence, un ángel que desea conseguir sus alas.
 
 
 
2- El bazar de las sorpresas – Deliciosa y divertida comedia romántica que tiene lugar en navidad. James Stewart (de nuevo, sí) es el jefe de personal de una tienda y mantiene una relación epistolar con una mujer que resultará ser una dependienta con la que se lleva fatal. “Tienes un e-mail” es el remake de este film.
 
 
 
3 - La mujer del obispo: el obispo Henry Brougham, interpretado por David Niven, ha perdido el auténtico espíritu navideño y ha descuidado a su esposa en su denodada lucha por recaudar fondos para construir una nueva catedral. Un ángel (Cary Grant) llegará a su vida para recordarle sus prioridades.
 
 
 
 
 
4 – Mujercitas: me encantan TODAS las versiones, las más antiguas y la moderna. Poco puedo decir sobre esta obra de arte, tanto de la literatura como del cine. Yo siempre quise ser Josephine March, la muchachita que sueña con ser escritora y lucha por cumplir sus sueños.
 
 
 
 
 
 
5 - De ilusión también se vive (Milagro en la calle 34): de esta película también se han hecho varias versiones, pero la que a mi me gusta más es la que protagoniza Maureen O’Hara y John Payne. Durante un desfile de navidad que organizan los almacenes Macy’s de Nueva York, un ancianito llamado Kris Kringle es contratado para cubrir la baja del actor que encarna a Santa Claus, pero los problemas empiezan cuando Kris afirma ser el auténtico San Nicolás. Es una película entrañable.
 
6 - Family man: Jack Campbell (interpretado por Nicolas Cage) es un broker adicto al trabajo que piensa que lo tiene todo en la vida… hasta que se cruza con un peculiar ángel que le lleva a vivir una visión: cómo sería su vida si se hubiese casado con su antigua novia, a la que había abandonado para hacer carrera en el mundo de los negocios.
 
 
 
 
7 - Una Navidad de locos: con Tim Allen y Jamie Lee Curtis, cuenta las peripecias de los Krank que un año deciden “pasar de las navidades”. Muy divertida, este es el primer año que la veo (no será el último) y me hizo pasar un buen rato.
 
 
 
8 - Love actually: el amor está allá adonde mires, y así lo demuestran estas historias entrecruzadas, tiernas y conmovedoras,  que se desarrollan en navidad.
 
9 - Mientras dormías: comedia romántica protagonizada por Sandra Bullock (que me encanta) que encarna a una taquillera de metro que salva a un guapo ejecutivo cuando es arrojado a las vías por unos atracadores. El joven queda en coma, a ella la toman por su prometida y empiezan los enredos divertidos, que se complican aún más cuando el hermano de su falso prometido y ella se enamoran. ¡¡Es tan “cuqui”!!
 
 
 
 
 
10 – Serendipity: John  Cusack (también me encanta) es un joven neoyorquino que busca un regalo para su novia. Mientras hace sus compras navideñas conoce a una chica londinense con la que enseguida conecta, que cree en el destino y en las señales premonitorias. Después de una tarde increíble, ambos deciden que sea el azar quien determine si están o no predestinados.





 Estas son mis diez favoritas, pero hay muchas más. Estas sólo las enumero, seguro que también las conocéis. Algunas se desarrollan en navidad:
 
11 - Solo en casa
12 - Gremlins
13 - Eduardo manostijeras

Otras, simplemente, me encanta verlas en estas fechas
14 - El diario de Bridget Jones
15 - Un gangster para un milagro
16 - Chity chity bang bang
17 - Mary Popins
18 - Harry Potter (las ocho películas)

Y otras, son de Navidad a lo bestia, pero que también me gustan. La última la conocí gracias a Gildardo López Reyes, y me encantó.
19 - Jungla de Cristal 1 y 2
20 - Bad Santa

Y así termino con mi lista. Espero que me contéis si coincidimos y que me recomendéis alguna más que no haya visto yo. Un beso a todos

lunes, 21 de diciembre de 2015

Cuento de Navidad - Capítulo 3


 
Os dejo el enlace por si queréis echar un vistazo a los capítulos anteriores. Los encontraréis en el blog de Ezequiel Miller. Itroducción. Capítulo 1. Capítulo 2.

Eliseo temblaba de arriba abajo mientras encaminaba sus pasos hacia su oficina, se sentía como si le hubiesen derramado sobre la cabeza una jarra de agua helada. Nada de lo que estaba sucediendo tenía sentido,  por un momento volvió a pensar que tanto la visita del primer fantasma como la de su tío Apolinario habían sido producto de una indigestión. Pero entonces, ¿por qué se sentía tan asustado?
Seguía rumiando estas ideas absurdas cuando abrió la puerta de la oficina. No había nadie en ella, ni Robustiana ni el señor Burgoa. Le recibió un silencio absoluto, acompañado de una luz fantasmal que lo envolvía todo y parecía filtrarse a través de la puerta que daba a su mísero despacho. Se dirigió hacia la portezuela despacio, sintiendo el sudor que a pesar del frío le corría por la frente. El temblor de sus manos apenas le permitía aferrar el picaporte pero finalmente consiguió abrirla pese al terror y la aprensión que sentía.
            La oficina que se mostró ante él no parecía la suya, estaba tan profusamente decorada que casi no la reconocía. Las paredes lucían infinidad guirnaldas de hiedra adornadas con piñas, bayas rojas y hojas de acebo y el escritorio, cuya única decoración solía ser los libros de contabilidad y un flexo oxidado, aparecía cubierto por un impoluto mantel rojo sobre el que se mostraban unas viandas suculentas y una ponchera repleta de un líquido humeante que olía de maravilla. Tras la mesa había un enorme abeto adornado con lazos dorados, bolas rojas y luces de mil colores y junto a él, en la silla del propio Cameno, se sentaba una curiosa dama que no cesaba de sonreír.
Eliseo no había visto en su vida a una criatura como aquella: era una mujer extremadamente alta, casi gigantesca, rubicunda y de mofletes y pechos generosos. Vestía una holgada túnica verde bosque, adornada con ribetes de piel blanca, que parecía estar tejida con estrellas y ramas de pino y bordeada por nieve. El pelo de la dama, negro como ala de cuervo, estaba recogido en un intrincado revoltijo de rizos, sujetos por una corona de hiedra y muérdago.

–Así que al fin has decidido acercarte – le dijo con voz risueña – Te he estado esperando. Soy el Espíritu de las Navidades Pasadas, sé que te han anunciado mi visita.
–No te pareces nada al otro espíritu –se atrevió a decir Eliseo, aunque seguía temblando de arriba abajo y no osaba a mirarla a los ojos –sois casi totalmente opuestos.
–Mis hermanos y yo somos idénticos en la esencia, pero no en la forma. Eso nunca nos ha importado. Nuestra vida es breve y no merece la pena entrar en esas consideraciones, sólo nos dedicamos a llevar alegría al mundo en estos días. Y bien ¿Estás preparado?  No tenemos toda la noche.

Eliseo temblaba al rememorar el terrible viaje en autobús que acababa de padecer, pero sus temores se desvanecieron en cuanto el espíritu se le acercó y le tendió su brazo. Nada más tocarlo cesaron sus miedos y, de pronto, la habitación empezó a dar vueltas alrededor de ambos: adornos, árbol, viandas… todo se entremezcló en una espiral de colores que giraba sin cesar. Sintió que se mareaba, el perfume del ponche  del que tanto había disfrutado segundos antes le provocaba arcadas, pues se movían a una velocidad increíble.  Cuando al fin se detuvieron, él y el fantasma se encontraban en la calle, rodeados de gente para los que eran invisibles.
Ya era casi de noche, el reloj de la iglesia acababa de dar siete campanadas. Seguía siendo Navidad, eso estaba claro, y las calles se mostraban tan engalanadas como el despacho de Eliseo.
Recorrieron las avenidas del centro observando a los adultos hacer sus compras, cargar con paquetes de regalos, hablar con los conocidos o simplemente felicitarse a voces las fiestas. Todo el mundo parecía estar de buen humor. Los niños se arracimaban en torno al escaparate de la tienda de juguetes de la plaza mayor, pegando sus naricillas a los cristales y dejando en ellos la vaporosa huella de sus anhelos. Las sonrisas de la gente parecían mas sinceras y genuinas cuando el espíritu pasaba por su lado, como si al rozarles con su manto todos sus problemas se fundieran como la nieve. ¡Hasta Eliseo se permitió el lujo de sonreír al ver la alegría de los pequeños que se contemplaban las luces que decoraban las calles!
El espíritu bendecía a cuantos se cruzaban en su camino y así pasaron buena parte de la noche. Cuando ya se encontraban en uno de los barrios más pobres de la población, el fantasma se detuvo. Estaban delante de un bloque de viviendas de protección oficial y subieron hasta el segundo piso, que no era otro que el de Robustiana, la empleada del señor Cameno.
Atravesaron la puerta como si estuviesen hechos de humo, y pronto estuvieron en el salón. Era muy humilde, pero parecía mucho más rico debido a la decoración navideña que Robustiana y sus hijos habían confeccionado. Habían colocado en un rincón un arbolito de plástico del que colgaban pompones de lana de todos los colores. Una guirnalda hecha de palomitas de maíz lo envolvía de arriba abajo, y en algunas de las puntas, podía verse aún alguno de los bastoncillos de caramelo que había conseguido que los niños respetaran.
La mesa estaba puesta en el centro, cubierta por un mantel blanco con estampaciones de flores de Pascua. Al lado, en el aparador, habían montado el nacimiento, con troncos y ramitas recogidas por los pequeños y las figuritas que habían comprado años atrás. Un villancico sonaba en la radio y olía a la carne que se asaba lentamente en el horno.
En ese instante, tres niños entraron en tropel, riendo animadamente. Su madre salió de la cocina para darles un beso y recoger los paquetes que le traían y después les mandó a lavarse las manos pues la cena estaría enseguida. Los pequeños no dejaban de mirar el árbol y Eliseo descubrió el motivo: había tres pequeños paquetes junto al tronco, pero eran tan sobrios que no le extrañaba que le hubieran pasado desapercibidos.
Los niños ayudaron a sacar la comida y se sentaron a la mesa. El mayor recitó la oración que su madre le había enseñado, en la que daban gracias, pedían por los menos afortunados y dedicaban un recuerdo a su padre, y luego se dispusieron a atacar la carne con patatas. Mientras comían, hablaban de sus juegos, de los amigos del colegio a los que echaban de menos y de los trabajos que tendrían que hacer antes de volver a clase. Su madre les miraba con devoción, ellos eran el motivo de que siguiera celebrando con alegría las navidades después de la muerte de su esposo cuatro años atrás.
Eliseo se sentía a gusto escuchándoles, tan contento que también sonreía. Le hubiera gustado probar ese guiso que tan bien olía o dar un sorbito al ponche navideño, ¡hacía tanto que no lo tomaba! Los niños abrieron sus regalos y a Eliseo le sorprendió que, a pesar de que eran muy modestos, a ellos no parecía importarles: no podían estar más felices. Quería seguir oyendo sus historias, deseaba quedarse a escucharles cantar villancicos, pero el fantasma le indicó con un gesto que tenían que continuar su camino.
Anduvieron hasta llegar a la puerta de la residencia donde vivía la Señora Cameno, la madre de Eliseo. Él no quería entrar, se avergonzaba de lo que intuía que iba a ver, pero el espíritu no le dejó opción. Su madre estaba en el salón, jugando al cinquillo con uno de los cuidadores, que había decidido quedarse con ella para hacerle compañía. El recepcionista entró al instante anunciando a unos jovencitos que venían a cantar villancicos. Entre ellos, estaba la muchacha pelirroja que había tropezado con Eliseo el día anterior, luciendo la misma gran sonrisa que le había dedicado a él. Fue muy cariñosa con la señora Cameno, tanto que hasta su hijo se conmovió. ¡Se la veía tan frágil! ¡Y con qué poco se contentaba, que no paraba de sonreír y dar suaves palmadas al compás de la música!

–Por favor, espíritu, dime si estoy a tiempo de compartir las próximas navidades con mi madre.
–No, me temo que no será posible. Lo siento mucho, pero  tu madre no vivirá otra Nochebuena, me parece que has llegado un poco tarde –. Eliseo bajó los ojos, pero siguió haciendo preguntas al fantasma.
 –Y a ella, a la joven… a la muchachita pelirroja… ¿qué futuro le espera?
–Si las cosas no cambian, el hambre y la necesidad la obligarán a juntarse con gente despreciable, acabará vendiendo su cuerpo por unas míseras monedas y, en unos años, la droga segará su vida.
–Pe… pero… ­–tartamudeó Eliseo– ¡alguien debería hacerse cargo de ella, de ayudarla!
– ¿Por qué habría de importarle a alguien? Tan sólo es una vaga que vive de la caridad.

Eliseo recordó haber pronunciado esas mismas palabras ante la joven y de nuevo se sintió avergonzado de su actitud. Durante un largo trecho anduvo con la cabeza baja y cuando al fin encontró la fuerza para mirar de nuevo al fantasma, lo que descubrió le dejó sin habla: el rostro del espíritu aparecía cubierto de llagas y pústulas, sus ojos habían perdido la luz y ya no sonreía con la calidez de antes.

– No temas, estoy bien –dijo el fantasma ante la mirada de repulsión y miedo de que le mostraba su acompañante – Mi tiempo en tu mundo se acaba. Estas úlceras que ves en mi cara no son más que las cicatrices de las enfermedades de los hombres, que también a nosotros nos afectan, aunque luchamos contra ellas desde el principio de los tiempos. Hay dos males de los que debes cuidarte, los que más dañan el alma mortal: uno es la avaricia, y el otro la envidia. Ambas destruyen el corazón y lo inhabilitan para sentir y para disfrutar. Aléjalos de tu vida antes de que sea demasiado tarde. Ahora, vuelve a darme la mano.
Con mucha aprensión cogió la marchita garra que el espectro le tendía y de nuevo se fundió con él en un vórtice de colores y sombras. Cuando salió de ese remolino estaba solo, frente a su oficina. Volvía a ser de día y el reloj de la iglesia acababa de dar las dos campanadas.


El próximo capítulo aparecerá en breve en el blog de Diana Pinedo Ortega (Grafema11)



domingo, 20 de diciembre de 2015

El arte de Procrastinar


Ahora se le llama “procrastinar”, es el nombre que le han dado los psicólogos modernos, pero de toda la vida yo lo he llamado “escurrir el bulto”. ¿No sabéis a qué me refiero? Pues al Arte (con mayúsculas y negrita) de encontrar excusas para no hacer algo que no te apetece realizar. Y yo soy una maestra en esta disciplina, no podéis imaginar lo imaginativa que puedo volverme con tal de evitar algo que me resulta, como poco, enojoso.
Dejad que os ponga un ejemplo: llevaba una semana sin mirar mi buzón, he ido tan liada con los preparativos navideños que ni me acordaba de su existencia. Cuando lo revisé ayer me encontré, además de con dos cartas muy esperadas, con un montón de recibos del banco. Detesto revisar estos resguardos y tener que comparar facturas y tickets de compras, es una labor que me resulta tediosa e incómoda, no sé por qué, pero cada vez que tengo que realizarla se me ponen los pelos como escarpias. Y es en ese instante cuando empiezo a fabular y encuentro las excusas más peregrinas para evitar tener que sentarme con las facturas y sus correspondientes archivadores. Algunos de estos pretextos son tan absurdos que hasta me dan risa, pero funcionan, porque entre unas cosas y otras se me pasa el día y continuo con la pila de sobres sin abrir.
Sé muy bien que esta actitud no es la más adecuada, e intento limitarla todo lo posible. Los documentos no se van a ordenar por sí solos y verlos ahí en un rincón me produce más ansiedad a la larga que ponerme de una santa vez y cumplir con mi obligación. Sin embargo hay días, como hoy, en que mi lado irracional se impone y sólo ve lo positivo de aplazar una faena engorrosa. Aunque tenga que enfrentarme al mismo problema mañana, o pasado y para entonces el montón de recibos haya aumentado exponencialmente ¿queréis saber qué beneficios he encontrado en escucharme y dejar de lado lo que no quiero hacer? Pues que, al menos, me ha dado un buen tema para escribir mi entrada de hoy.  ¡Mañana será otro día!

sábado, 19 de diciembre de 2015

Día de alfombra roja


Hola a todos. Un sábado de premios, esta vez he sido nominada al  premio Best Blog por María Campra Peláez y su blog “Escritora Mamá”. Éste fue el primer blog que seguí cuando descubrí este Cyber-mundo, porque me cautivó la versatilidad de María para abordar todo tipo de relatos con una soltura y corrección que me parece digna de alabanza. Si aún no lo habéis visitado, os recomiendo que lo hagáis porque merece la pena.     

            Las normas de este premio son las siguientes:
                          - Seguir al Blog que te nominó y cuando lo sigas dejar un comentario para que te siga de vuelta.
                          - Contar once cosas sobre ti.
                          - Responder a las preguntas que preparó la persona que te nominó.
                          - Hacer once preguntas nuevas para que respondan tus nominados.
                          - Nomina a once Blogs con menos de doscientos seguidores y cuando lo hagas dejar un comentario en su Blog para avisarlos.

Once cosas sobre mí…
             - Me encanta coleccionar cosas, aunque ahora no pueda por falta de espacio. He tenido colecciones curiosísimas, una de ellas de botellitas de agua de las ciudades que visitaba.
            - Hay pocas cosas que no tolere, pero una de ellas es la envidia. No me gustan las personas envidiosas.
            - Soy extremadamente ordenada, me falta el morro de un piojo para padecer “TOC”… o casi, lo que me lleva a reconocer que…
            - Tiendo a ser exagerada al hablar o escribir, aunque como lo reconozco, es un defectillo que controlo bastante.
- Me encanta comer, disfruto muchísimo con casi cualquier comida aunque la pizza me vuelve loca.
 - Me encantan los animales, sobre todo perros, gatos y pájaros. No soporto a la gente que los maltrata.
- Tengo un recuerdo muy especial de mi abuelo, que era poeta, un poema que me escribió cuando cumplí los seis meses. Lo tengo enmarcado, al lado de una foto en que salimos los dos, en frente de mi cama.
            - Me encantan los dibujos animados y los videojuegos.
            - Soy generosa, esa es quizá una de mis mayores virtudes.
- Detesto ver las noticias, sobre todo si hablan de maltrato a niños, no puedo con ellas.
            - Una de las cosas en que no me parezco a María: no puedo escribir con música, necesito silencio absoluto.

Contesto ahora a las preguntas de María:
                    1- ¿Te gusta leer en la cama? No. ME ENCANTA, creo que es donde más disfruto la lectura, aunque en mi terraza no se está nada mal ;)
                    2- ¿Qué género te gusta más leer? Novela, sobre todo si son comedias, que me alegran el alma.
                    3- ¿Te gustan las películas de libros llevadas al cine? Depende, por ejemplo las de la saga Harry Potter las considero formidables, todo lo bueno que se diga de las adaptaciones del libro a la película es poco; sin embargo, hay otras que dan asco, véase “La historia interminable”, una adaptación terrible. Lo único que me gustó de esta peli fue la música.
                  4- Un libro que no hayas podido terminar de leer. Pocos, porque tenía la manía de acabarlos aunque me costase. Ahora ya no, la edad da sabiduría. Uno de los que no pude terminar fue Firmin, de Sam Savage.
                    5- Tu color favorito. El verde.
                    6- Dime un libro que no te puedas sacar de la cabeza. Pues “Absurdamente - Antología del absurdo - Volumen 1”, de Pedro Fabelo. Es un libro formidable que me ha hecho reír en días complicados y que recomiendo de corazón.
                    7- Y ahora otro que hayas olvidado por completo. Narciso y Goldmundo, de Herman Hesse. Sé que lo leí (hace ya mucho) aunque me costó terminarlo… y no recuerdo de qué iba.
                    8- ¿Tienes manías a la hora de escribir? Todas. Hice un post sobre eso. El tipo de papel, el color de la tinta, la plumilla, el boli, el silencio… Y muchas más.
                    9- Papel o digital para leer. Me gusta muchísimo más el papel, sin duda, pero debido a mi falta de espacio de “almacenaje” me he pasado a digital. Mi biblioteca ahora se reduce a dos estanterías en las que guardo mis libros favoritos.
                    10- Dime tu palabra favorita. Tengo muchas, me encantan las palabras que llevan “Ch”, como chocolate o chimenea. No sé por qué, es así desde pequeña.
                    11- ¿Qué te gustaría preguntarme? Una cosita… ¿¿¿cómo haces para escribir tanto y tan bien a diario y llevar tu blog teniendo dos niñas??? Me resulta incomprensible y admirable.
 
Mis nominados
- Rocío G.F. y su blog “Bienestar psico-social”
- Josep María Panades y “Retales de una vida”
- Agustín R Prat con su blog “…Antes de dormir”
- Kirke Libris con el blog “Leer, el remedio del alma”
- Kike Potter y su blog “Kike Potter”
- Chelo y su blog “El blog de Chelo”
- Diana Pinedo en "Grafema11"
- Sotriva y su blog “Movimientos del mundo”
- Francisco Moroz y el blog “Abrazo de libro”

Y estas son mis preguntas:
1) ¿A qué lugar del mundo te gustaría viajar?
2) ¿Con qué personaje de cuento te irías a cenar?
3) ¿Qué libro no te importaría releer?
4) ¿Cómo definirías tu blog?
5) ¿Qué tarea detestas hacer?
6) ¿Qué actividad no puede faltar en tu día a día?
7) ¿Sueles marcar tus libros?
8) Si pudieras meterte en una novela, ¿cuál sería?
9) ¿Cuánto tiempo le dedicas a tu blog y cuánto te gustaría dedicarle?
10) Si pudieras tener un súper poder ¿cuál sería?
11) ¿Qué pregunta querrías formularme?

También he sido nominada por Eva Figueroa y su blog Nariz de Chocolate a los reconocimientos:
 
Reconocimiento "Nen@, tu vales mucho"     -     Reconocimiento Premio "Ahínco"
 
                                         Premio "Ranitas lectoras"   -  Premios "Parabatais"


Como creo que ya he nominado a los blogs más cercanos a mí para todos estos premios, incluyendo el de Eva, por el que siento un gran cariño y con quien me identifico muchísimo,  me voy a saltar un poco las normas. Asé que si alguna vez has dejado un comentario en mi blog o si en algún comentario te he dicho que lo que haces me gusta… puedes recoger el premio que te apetezca…  o llevártelos todos.
            Muchas gracias por estas nominaciones y por el cariño que de vosotros recibo a diario. Mil besos a todos.

viernes, 18 de diciembre de 2015

La playa en casa


Desde niña, una de mis actividades favoritas en la playa es buscar conchas y cristalitos, esos que el mar ha pulido tanto que parecen pequeñas joyas, diminutos tesoros que la marea deposita en la costa para mi deleite.
Cuando paseo con Fibi voy ojo avizor, a ver si descubro alguno para mi colección. Porque los colecciono, junto a caracolas, cantos rodados y guijarros varios. Tengo un montón de botecitos dispersos por el apartamento, porque no me conformo con verlos sobre la arena, qué va, me traigo la playa a casa.
Tengo un precioso tarro en el que guardo las conchas y la arena que me traje de mis dos viajes a Cuba. Cuando lo miro, me acuerdo de mil y un  momentos tremendamente agradables compartidos con Mario, Raúl, Jorge Luís y Odalys. Y también recuerdo el agobio que tenía al pasar mi “contrabando” por la aduana. En otro bote más grande aún, que tiene una estrella de mar en la tapa, recojo las caracolas que encuentro por aquí cerca. También tengo una bombonera y un frasco llenos hasta arriba de cristalitos. Siempre los elijo sin imperfecciones y cuanto más pequeños, mejor.
Últimamente he encontrado también muchísimas teselas limadas, las que más me gustan son las que tienen forma de lágrima y es curioso la cantidad de ellas que descubro. Éstas también tienen su propio recipiente aunque por ahora es al que más le queda para llenarse.
Al paso que voy, llegará un momento en que tendré que salir yo de casa para dejar sitio a mis tesoros… eso, o ponerlos todos en el suelo, extender sobre ellos una toalla, abrir de par en par las ventanas... y dejar volar mi imaginación.




jueves, 17 de diciembre de 2015

Una mini-súperheroína


A pesar de lo que pueda parecer por mis anécdotas, nunca fui una niña traviesa. ¡¡En serio!! Eso no quiere decir que, de tanto en tanto, no hiciera alguna de las mías. Os puedo asegurar dos cosas: una, que cuando hacía una travesura era sonada y otra, que nunca, nunca me pillaron… por fortuna.
Recuerdo un mediodía de otoño (quizá fuese de primavera, pero es que cuando estaba en el comedor el mundo me parecía tan gris). Mis amigas y yo estábamos acabando la comida, que era tan detestable como de costumbre. El día había sido malísimo, y para colmo teníamos un examen de matemáticas a primera hora de la tarde. Lo único que nos faltaba para terminar de amargarnos era saber que había naranjas de postre.
Las naranjas me gustan, pero de niña las detestaba porque una vez Sor Sacramento me obligó a comerme una que tenía “bicho”, así que en cuanto las veía me entraban sudores fríos. Tampoco a mis amigas les gustaban y yo me ofrecí a deshacerme de los postres por ellas.
Me fui a los aseos, pero como los de las alumnas estaban muy vigilados opté por una opción más segura: dirigirme a los baños de las monjas (que, por supuesto, no debíamos utilizar jamás, ¡ay, qué risa!) y esconder allí el cuerpo del delito. El problema era dónde dejar las tres naranjas que llevaba camufladas en el “baby”. No se me ocurrió nada mejor que meterlas en la cisterna y abandonar el escenario del crimen con toda la naturalidad del mundo.
Cuando ya estábamos recogiendo nuestras servilletas y nos disponíamos a abandonar el comedor, escuchamos un aullido que provenía del pasillo y que iba creciendo en intensidad a medida que se acercaba a nosotras.
¡¿Quién ha sido?! ¡¿Quién ha sido?! – vociferaba Sor Sacramento. Al parecer la cisterna del baño de las monjas se había atascado y había agua por todas partes – Os quedaréis aquí encerradas hasta que aparezca la culpable.
Pero nadie dijo nada pues nadie me había visto. Tampoco mis amigas me delataron y yo,  que no quería meterme en líos, mantuve la boca bien  cerrada y puse carita de sorpresa y pasmo, como el resto de mis compañeras. Estuvimos toda la tarde encerradas en el comedor, aguantando las imprecaciones de Sor Sacra y su enfado. ¿Sabéis que fue lo más difícil? Disimular y poner expresión de fastidio cuando, en realidad, estaba más que feliz porque ¡nos perdimos el examen de matemáticas!
 Al día siguiente le contamos al resto de la clase lo que había sucedido en realidad…y así fue como me convertí en la heroína oficial de 6ºA.
 
Imagen de la red. Procederé a eliminarla del blog si el autor de la misma lo solicita
 

miércoles, 16 de diciembre de 2015

Pequeño poema de Navidad


NAVIDAD

Navidad, tiempo de historias                           
y recuerdos familiares,                       
de rememorar detalles                       
y evocar dulces memorias                

de amor de una casa unida                              
por los lazos de cariño                      
que nos brinda el Santo Niño         
con su sagrada venida.                     

Como de Belén la estrella
brille la paz en las almas
que aguardan en la esperanza
de la felicidad eterna.


Imagen de la red. Procederé a eliminarla del blog si el autor lo solicita.




martes, 15 de diciembre de 2015

Mi felicitación navideña





Este año me he comprado un árbol de navidad nuevo, mucho más grande que el que tenía hasta ahora. Os he contado muchas veces que mi apartamento es pequeñito, ¿verdad? Pues aún así he conseguido hacerle sitio a un árbol de 90 cm. Lo que sucede es que para el anterior sí tenía decoración (de hecho contaba con tres diferentes) y para este no, así que he tenido que poner  adornos muy distintos mezclados y el resultado es un tanto "extraño".
Quería haber hecho una foto y utilizarla de felicitación de navidad, pero no terminaba de gustarme (soy una puñetera perfeccionista), así que decidí fotografiar simplemente algunos de los adornos para incluirlos luego en una tarjeta. La idea era buena… pero mi capacidad para el diseño gráfico no, así que no pude conseguir mi objetivo. No hubo forma, acabé muy frustrada y  tuve que conformarme con postales  que encontré en la red y a las que añadí como pude  mi mensajito navideño. Me hacía mucha ilusión enviar mi felicitación a las comunidades en las que participo, lugares en los que me he sentido muy bien acogida, espacios en los que me siento cómoda.

Siempre me ha gustado mandar tarjetas de navidad: la mayoría las he comprado (aunque siempre en blanco, porque me gusta que el texto que llevan sea sentido de verdad y no un eslogan inventado por otros); otras, las he hecho como una manualidad, incluso llegué a confeccionar unas en punto de cruz, qué moral la mía. Las envío a gente muy querida que está lejos, a mi amiga Anna de Italia y a Mario y Raúl en Cuba, a quienes deseo siempre lo mejor. También se las mandaba a mi tío de Palma de Mallorca, acompañadas de una larguísima carta explicándole los planes para las fiestas, las novedades familiares y de un montón de fotos. Mi tío Rafa me llamaba la “cronista de la familia”.

 También mis sobrinas las han recibido. A ellas las tengo cerca pero me gusta obsequiarles con un  trocito de cartulina lleno de cariño, y sé que cuando eres niño hace muchísima ilusión recibir correo.  
Escribir y mandar tarjetas navideñas tiene una magia especial. Es tradición deliciosa, una forma más de demostrar aprecio a los que te rodean y que hacen de tu mundo un lugar mejor, más amigable, más feliz. Me gustaría que esta entrada, que decoro con los mismos adornos de mi árbol, sirviera como felicitación para todos los que me leéis.
 
 
 Os deseo unas navidades llenas de alegría, salud, y cariño. Que los regalos que encontréis bajo el árbol (sean visibles o no) colmen todos vuestros sueños y que el nuevo año llegue para vosotros cargado de buena energía, creatividad y sueños cumplidos.

Besos a todos
 
                                               CHARI Y FIBI desde La voz de las Olas

lunes, 14 de diciembre de 2015

De vuelta a la realidad


Desde niña tengo la costumbre de fijarme en las personas que pasan por mi lado en la calle, o las que me encuentro en el tranvía o el autobús.  Suelo imaginar sus historias: de dónde vienen, adónde se dirigen o porqué tienen en su rostro una expresión determinada. En algunos casos, llaman tanto mi atención que se convierten en personajes de alguno de mis relatos. Cuando llego a casa después de haber observado algo curioso me siento ante el ordenador para registrarlo, pero ayer no pude escribir… o al menos no la historia que había imaginado en un principio, que se marchó de mi mente con la misma facilidad con la que había llegado.
Mientras daba mi acostumbrado paseo con Fibi por la avenida que recorre la playa me fijé en una pareja de octogenarios. Él se había sentado en uno de los bancos de madera que hay frente a la orilla y se disponía a escribir en un cuaderno pautado que había desplegado sobre su regazo. Su esposa (o a quien yo tomé por su esposa) se alejó de él en dirección a la terraza de un bar cercano, no sin antes despedirse acariciándole la mejilla con la yema de los dedos, en un gesto que me pareció tierno y evocador.
La curiosidad me llevó a acercarme al anciano, acechándole por detrás de su banco, para observar qué era lo que garabateaba en su libreta. Me sorprendió descubrir que no se trataba de palabras, sino de signos matemáticos (o más bien de magnitudes físicas) que me resultaban familiares e incomprensibles a un tiempo.
Fiel a mi costumbre les imaginé a él y a su compañera, sin apenas darme cuenta, una historia cargada de romanticismo y tintes dramáticos. Me dejé llevar por la imaginación y el mundo se me desdibujo mientras, en cuestión de segundos, dotaba a la pareja de identidad, carácter y memoria histórica. No sé cuanto tiempo pasé perdida en mis ensoñaciones, pero de pronto me devolvió a la realidad la voz irritada del anciano, que había dejado su libreta para girarse y contemplarme con mirada asesina.
  Señora – me dijo, apretando los dientes –  su perro se está cagando en mis zapatillas.



AVISO: el final de este micro es pura FICCIÓN. Mi perrita está tan bien educada que hasta se baja de la acera para hacer sus necesidades  :)

                   Imagen tomada de la red. Si el autor lo solicita procederé a eliminarla del blog.

domingo, 13 de diciembre de 2015

Regalitos anticipados


Esta semana he recibido dos maravillosos regalos,  distinciones que me otorgan dos geniales compañeras.

PREMIO RECONOCIMIENTO AHÍNCO

 

Esta nominación viene de la mano de Monica R Ot  y su blog  Inténtalo!!! , un blog que os recomiendo si queréis poner a pruebas habilidades y ejercitar la mente y, sobre todo, si queréis pasar un buen rato.
Muchísimas gracias por acordarte de mí para este premio, Mónica, siempre hace ilusión que reconozcan tu trabajo y la ilusión que pones en él. Me encanta escribir, lo hago desde niña, pero nunca hasta ahora había compartido mis escritos, no sé si por timidez, o miedo… o porque hasta ahora no había encontrado una “red de amigos” que me dan su apoyo a diario, riendo con mis cosillas y compartiendo alegría y comentarios maravillosos. Por eso comparto lo que escribo: porque vosotros, los que me leéis y seguís, hacéis que me apetezca día a día mostraros lo que escondo en mi corazón. Gracias por eso.
Este premio fue creado en octubre de este año por nuestro amigo Oscar Ryan. Su fin es testimoniar que el autor del blog nominado, se dedica con ardor al trabajo de creación literaria.  Cito las palabras de nuestro compañero:

"Muchos son los blogueros que se dedican al bello arte del "Copia/pega", teniendo de ese modo grandes, extensas, y numerosas publicaciones. Sin embargo, con esta distinción, agradecemos a los escritores que partiendo del vacío absoluto de una hoja en blanco, dan forma a un universo propio para que lo saboreen y disfruten sus lectores".

Las reglas de este premio son las siguientes:
1) Agradecer públicamente a la persona que te nomina.
2) Nominar a cinco blogueros que reúnan las condiciones citadas en la descripción.
3) Notificar a los nominados.
4) Situar el logo en tu blog.
5) Explicar por qué sientes necesidad de compartir lo que escribes.

            Y ahora… ¡¡¡ta-ta-ta-chán!!!  Mis nominados:
 
-         Cindy Groulx y su blog Myths, fairies and me
-         Mercedes Gil Abuelatecuenta - La Abuela te Cuenta....
-         José Carlos García - La burbuja literaria de J.C
-         Gildardo López Reyes - Lasletrasdelgilo
-         R. Crespo - Crónicas de escritura

Felicidades a tod@s


 PREMIO NEN@ TU VALES MUCHO 

 

 
            Este premio me lo ha concedido Irene G. desde su blog “La quimera”. El blog de Irene es uno de los que conocí hace tres meses y pico, cuando comencé esta maravillosa aventura, y lo sigo desde entonces porque me encanta su forma de escribir amena, clara y llena de poesía. Mil gracias, Irene, por nominarme.

Las NORMAS del premio son: 
1- Acéptalo solo si te apetece, sin compromisos. A mí me hace la misma ilusión dártelo.
2 - No tienes que mencionarme, ni seguirme, ni agradecerme nada.
3 - Ponlo en tu blog si te da la gana, si no tómatelo sólo como una muestra de lo mucho que aprecio tu trabajo y a ti.
4 - Puedes pasárselo a otros si te apetece, la condición es que sientas que tú les dirías eso mismo si los tuvieras enfrente. 

            Y aquí es cuando se lía parda, porque me apetece pasároslo a todos. Y cuando digo a todos no hago excepciones. Por eso, si alguna vez has dejado un comentario en mi blog o si en algún comentario te he dicho que lo que haces me gusta… ¡¡¡Este premio es para ti!!!

            Muchas gracias a todos por seguirme, y por las nominaciones de hoy. Besos.

 

sábado, 12 de diciembre de 2015

Experimento linguístico 2


Hace unos años leí en un libro sobre poesía que, jugando con las sílabas, podemos inventar palabras y con ellas componer un poema creando un conjunto sonoro rítmico con vocablos totalmente inventados. Como ejemplo citaba unas estrofas del Canto VII, de Vicente Huidobro.
No me gustó demasiado, lo siento en el alma, pensé que era demasiado fácil y sin sentido... pero luego probé a idear mi propia poesía y descubrí dos cosas: que no es nada sencillo y que resulta muy, muy divertido. Así nació este “Soneticam”. Cuando lo escribí (y ahora cuando lo releo) me imaginaba a un grupo de porteadores (¿eran bosquimanos?) de esos que salían en las películas antiguas de Tarzán. Los soñé sentados en corro alrededor de una hoguera, contemplando como saltan las chispas y se elevan hacia la noche oscura. Y cantando, claro, porque este poema es también una canción. La corean con sus voces graves (si fueran agudas se trataría de un grupo de “castrati”) y nunca desentonan (si lo hicieran, serían una manada de gatos). A veces se acompañan de pequeños tambores; otras, les sobra con su voz. En el canto habla de los animales que cazan, de la época de lluvias, de la belleza de la sabana… ¿Habéis entrado en ambiente? Pues… ¡Hala, a disfrutar!
 
SELVAE TAM-TAMS (soneticam)

Au selvae tam-tams
Inta bediel melentó
Pirónga  tam infentó
Azurima’n azuran

Borga, bediel – belediél
Anto lanto, berecí
Dogolezga  treme-cí
Irga  sum’arum bediel

Calamaguel aziengó
arú, tamurga  ba-odiel
Argo, lenga tams diengó

Bora lezga pirindión
Tado selvaes tam-tams
Lanto bereví garión.